
¡Deje de luchar contra las zonas poco calentadas en sus hornos rotativos!
Si alguna vez ha sacado una bandeja de pan de un horno rotativo y ha encontrado que algunos panes estaban perfectamente dorados, mientras que otros parecían insuficientemente cocidos, entonces sabe bien lo frustrante que es eso. Un motor en rotación es un buen comienzo, pero no es una solución mágica. Lo que se necesita es un calor que llegue realmente al interior de la masa desde todos los ángulos, sin quemar los bordes.
Por eso hemos pasado a utilizar calefacción por infrarrojos de fibra de carbono.
A diferencia de las antiguas bobinas metálicas, la fibra de carbono emite un tipo específico de calor que penetra profundamente en el producto. No solo se queda en la superficie, sino que también penetra en su interior.
Lograr un calentamiento de 360 grados
Así es como lo hacemos: colocamos los elementos de fibra de carbono en un anillo estratégico alrededor del horno. Como estos elementos emiten calor en todas direcciones, el calor se distribuye uniformemente a medida que la bandeja gira. De esta manera, desaparecen esos “puntos ciegos” que suelen presentarse con los hornos convencionales. No importa dónde se encuentre la bandeja durante su rotación, siempre recibirá un flujo constante de calor.
¿Por qué fibra de carbono?
Utilizamos esta materia porque maneja mucho mejor las fluctuaciones de temperatura que los cables de níquel-cromo. Los cables metálicos tienden a deformarse o agrietarse después de ser calentados y enfriados miles de veces. La fibra de carbono no hace eso. Se mantiene firme en su lugar. Esto significa que la fuente de calor permanece siempre en la posición correcta, evitando así que la cobertura de calor varíe con el tiempo.
Las desventajas
Por supuesto, no todo es perfecto. Hay algunas cosas a las que hay que prestar atención. Primero, estos elementos son frágiles. No pueden soportar impactos. Si una bandeja choca contra uno de ellos, ese área quedará dañada. Es necesario asegurarse de que los espacios entre los componentes sean adecuados y que los soportes no se muevan.
Otra cosa importante: este tipo de calefacción es mucho más directa que el aire forzado. Probablemente necesitará menos tiempo para hornear. Así que tenga cuidado con los temporizadores para no exagerar.
Un último consejo: utilice un controlador PID preciso. Este dispositivo evita que la temperatura fluctúe demasiado y ayuda a mantenerla dentro de los límites deseados.