
En la línea de moldeo por soplado, el túnel de calentamiento es el elemento clave. Si la temperatura de la preforma comienza a variar, se puede detectar de inmediato: aparecen marcas de estiramiento, el espesor de las paredes de la preforma varía mucho, y se generan rechazos que disminuyen la eficiencia de producción. Los elementos calefactores Parker están diseñados para mantener ese túnel estable, día tras día, en máquinas de Sidel, Krones, SIPA y otras máquinas de moldeo por soplado de PET.
Lo importante detrás del escenario
Los elementos calefactores Parker utilizan emisores de infrarrojo de onda corta en tubos de cuarzo estándar, lo que permite una respuesta rápida y un control térmico preciso. Las especificaciones típicas son de 100 a 4000 W, 120–240 V, con conexiones tipo R7 para una instalación fácil. La geometría de estos elementos está diseñada para adaptarse a los conjuntos calefactores originales, lo que garantiza un buen reparto del calor en toda la preforma. El tiempo de calentamiento es rápido, la salida de calor es constante, y su vida útil es suficiente para permitir un funcionamiento continuo durante largos períodos de producción.
Por qué es importante en el moldeo por soplado con estiramiento
El rango de temperatura en el moldeo por soplado con estiramiento es muy estrecho. Los elementos calefactores Parker ayudan a mantener la curva de calentamiento en los niveles adecuados, lo que permite que las preformas alcancen la temperatura correcta para una distribución uniforme del material. De esta manera, se reducen los agujeros en el material, se mejora la claridad del producto y el peso de la botella se mantiene constante. Además, el consumo de energía por ciclo disminuye, ya que los emisores se apagan rápidamente y mantienen el punto de temperatura estable sin excederlo. En cuanto al mantenimiento, no es necesario realizar conexiones eléctricas adicionales ni ajustes.
Qué tener en cuenta durante la instalación y cambio de elementos
La instalación es sencilla, pero la alineación es crucial. Si los emisores no están correctamente alineados, se producirán zonas calientes y frías, lo que se manifestará como manchas o uniones débiles. Verifique cuidadosamente la tensión y el tipo de conexión, además de inspeccionar el reflector. La degradación del reflector puede reducir la potencia efectiva, incluso cuando la lámpara sigue encendida. Asegúrese de que el elemento calefactor sea adecuado para el espesor de las paredes de la preforma; las paredes más gruesas requieren un tiempo de calentamiento mayor y una estrategia de calentamiento diferente. Trate las lámparas con cuidado para evitar que el cuarzo se agriete, y realice un mapa de temperatura después del cambio de elementos.