
¿Por qué la mayoría de las lámparas de calentamiento para PET fallan? (Y cómo lo solucionamos)
Seamos honestos: la mayoría de las máquinas para soplado de PET se detienen durante la fase de calentamiento. ¿Por qué? Por lo general, es porque las lámparas no son adecuadas para esa máquina. Puede parecer un detalle sin importancia, pero si las especificaciones no coinciden, todo el proceso se va al traste.
Decidimos dejar de adivinar. Construimos nuestras lámparas infrarrojas para que sirvieran como reemplazo perfecto para las marcas SIPA y otras marcas importantes. No complicamos las cosas. Nos concentramos en tres elementos clave para que la máquina funcione correctamente: la carga eléctrica, el tamaño físico y la potencia de calor generada.
Asegurar una adecuada compatibilidad
No “estimamos” las dimensiones de las lámparas. Esa es una forma segura de arruinarlas.
Para garantizar que nuestras lámparas funcionen en aproximadamente el 95% de las máquinas existentes, seguimos los estándares del sector: conectores R7s y Sk15. Si ese conector no encaja perfectamente, se producirán chispas. Y si hay chispas, la lámpara se estropeará en cuestión de días.
En cuanto a la energía eléctrica, ofrecemos opciones desde 230V hasta 400V. Al utilizar tubos de alta tensión, podemos lograr una mayor densidad de calor en un espacio más pequeño. Esto permite obtener la temperatura necesaria para ablandar la pared de la preforma, sin derretir accidentalmente su parte superior. Un consejo: revise bien sus transformadores. Si la tensión no coincide con la de la lámpara, se dañará el circuito.
Los componentes internos
Utilizamos vidrio de cuarzo de paredes gruesas y un fillero halógeno específico. El halógeno es clave aquí: evita que el tungsteno opacifique el vidrio. Esto significa que la temperatura de calor se mantiene constante durante miles de horas, en lugar de disminuir después de unas pocas semanas.
Algunos de nuestros tubos cuentan con un revestimiento selectivo. Es inteligente: refleja ciertas longitudes de onda para dirigir la energía infrarroja directamente hacia el PET, lo que permite ahorrar energía.
Pero hay un consejo importante: use guantes. Estas lámparas rechazan las huellas dactilares. Una pequeña mancha de aceite de la piel puede causar un punto caliente, lo que lleva a la rotura del tubo.
Facilitando su trabajo
Lo mejor es que no se necesitan soportes especiales, ni perforaciones, ni problemas adicionales. Solo tiene que sacar el tubo antiguo, introducir el nuestro y conectarlo. Mantenemos las tolerancias de longitud muy ajustadas, así que no hay riesgo de que la lámpara vibre dentro del horno. Puede parecer algo menor, pero en un entorno de alta velocidad con vibraciones constantes, una lámpara que vibra significa que su filamento se ha dañado.
La lámpara debe quedar fija en su lugar. Y así debería ser.