
En el área de producción, el moldeador por extrusión está en constante movimiento. Las vibraciones provenientes de las mesas de indexación, los transportadores y las abrazaderas que se mueven constantemente afectan negativamente al túnel de calentamiento. Es allí donde los emisores de halógeno convencionales fallan. Una sola tubería de cuarzo dañada puede impedir el calentamiento adecuado de las piezas a procesar, lo que hace que la línea de producción se detenga. Hasta que no se reemplace la lámpara, se equilibrue nuevamente la zona de calentamiento y se descarten las botellas que no cumplen con los estándares requeridos. Creamos nuestro radiador de infrarrojos resistente a los impactos precisamente para este tipo de entornos: máquinas de PET que funcionan a alta velocidad y que no pueden permitirse ningún fallo en el sistema de calentamiento.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico
Utilizamos un diseño de infrarrojos de onda corta, con un revestimiento de cuarzo reforzado, capaz de soportar las vibraciones presentes en los moldeadores. En su interior, el soporte del filamento y una base resistente reducen el riesgo de fracturas. El emisor está diseñado para adaptarse a la densidad de energía necesaria en el túnel de calentamiento, por lo que se puede instalar sin necesidad de ajustar toda la zona de calentamiento. Se obtiene así una salida estable durante más de 5,000 horas, un tiempo de calentamiento rápido y un control preciso de la temperatura de la superficie de las piezas a procesar. Todo esto es necesario para lograr un peso uniforme de las botellas. Las conexiones estándar, incluidos los conectores R7, son compatibles con los sistemas de Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI y Nissei ASB. Las opciones de voltaje coinciden con las necesidades energéticas comunes en las fábricas.
Por qué funciona bien en el proceso de moldeo por extrusión
El calentamiento es clave. Un radiador de infrarrojos sólido permite mantener un perfil de calentamiento consistente, de modo que la estación de moldeo reciba siempre las mismas piezas, ciclo tras ciclo. Esto reduce la aparición de agujeros, el estrés en el material y los problemas causados por un calentamiento insuficiente. Además, se reduce la necesidad de mantenimiento y de tener inventario de repuestos, ya que este emisor puede soportar las vibraciones que destruyen las lámparas convencionales. El consumo de energía también es razonable, ya que los infrarrojos de onda corta calientan directamente la superficie de las piezas, lo que hace que el túnel permanezca a una temperatura más baja y se reduzca el calor residual.
Detalles prácticos
La instalación es sencilla, pero la alineación es fundamental. Incluso con un diseño resistente a los impactos, es necesario montar el emisor de manera perpendicular dentro del reflector, asegurándose de que no entre en contacto con las abrazaderas o guías móviles. También es importante verificar la geometría del reflector. Si está desgastado, la salida de energía disminuirá, incluso con una lámpara de alta calidad. Además, es necesario mantener limpios tanto la lente como el reflector; el polvo y los residuos de las botellas pueden reducir la eficiencia del emisor más rápido que las vibraciones.