
El invierno no solo hace que la terraza se enfríe, sino que también la hace inutilizable. El problema no es solo la temperatura del aire; lo cierto es que el cuerpo interrumpe la circulación sanguínea en las extremidades para proteger el centro del cuerpo. Las manos y los pies son los primeros en entumecerse, ya que el flujo sanguíneo hacia la piel disminuye.
Un calentador exterior montado en la pared cambia esa situación. Utiliza calor infrarrojo para calentar directamente a las personas y las superficies, en lugar de intentar calentar el aire a su alrededor.
Lo importante detrás de todo esto Estos calentadores están hechos con tubos de cuarzo infrarrojo o elementos de fibra de carbono. El calor radiante se propaga a gran velocidad, por lo que se siente comodidad desde el momento en que uno se encuentra bajo su rayo de calor.
En comparación con los calentadores de patio que utilizan aire, este tipo de calentadores proporciona calor donde y cuando se necesita, sin tener que esperar a que todo el aire se caliente.
Para uso residencial, la potencia suele ser de 1500W a 2000W. Estos dispositivos están diseñados para instalación fija, con conexiones eléctricas adecuadas. Eso significa líneas limpias, sin espacio ocupado en el suelo, y un rendimiento constante.
El dispositivo está diseñado para uso en exteriores, con una carcasa protectora y una clasificación IP que le permite funcionar en áreas expuestas al clima. Un termostato integrado mantiene el nivel de comodidad, evitando grandes cambios de temperatura cuando el calentador se enciende y apaga.
Por qué este método funciona bien Tener manos y pies fríos no solo es incómodo, sino que también significa que el cuerpo está trabajando duro para mantenerse caliente. El calor infrarrojo ayuda a que las manos, los pies y la cara se sientan más cómodos, sin sobrecalentar el aire circundante.
Ese calor suave y penetrante ayuda a que los músculos se relajen y mejore la microcirculación sanguínea, lo que hace que las noches de invierno sean menos difíciles.
Dado que el calor es direccional, se puede dirigir hacia donde realmente se encuentran las personas: zonas de descanso, pasillos, cerca de las puertas. No se está calentando todo el jardín; simplemente se vuelven utilizables las áreas adecuadas.
Los detalles que marcan la diferencia Un calentador exterior montado en la pared funciona mejor cuando está instalado en una pared exterior sólida, manteniendo cierta distancia de cualquier material inflamable.
Requiere un circuito eléctrico dedicado, y en la mayoría de los casos, se necesita un profesional para asegurar que todo cumpla con las normas de seguridad. El calentador en sí es compacto, pero la instalación eléctrica no es algo que se pueda hacer por oneself. Si no se tiene experiencia en trabajos eléctricos, es recomendable contratar a un electricista.
Y recuerde: el calor radiante calienta directamente lo que toca. Incluso cuando sopla el viento, aún será necesario usar ropa de abrigo, aunque las extremidades y el torso se sentirán mucho menos fríos.